Sobre Maremoto, sobre mi

Me presento con esta viñeta de “Quino” con la que me siento identificada

De niña, y aún hoy, me encantaba este dibujante por su inteligente humor como también a mi me volvía loca dibujar, cada vez que tenía un rato libre me podrían encontrar con un lápiz en la mano. Siempre supe qué quería ser de mayor: “pintora”,  y aunque no creo mucho en las vocaciones  mi determinación, y mi media de selectividad, me llevaron finalmente a estudiar Bellas Artes.

Mis primeros años disfruté plenamente de mi etapa académica. Aprendí de grandes maestros artistas, y de mis compañeros e hice amigos que aún hoy conservo. Cargué con enormes carpetas, pesadas cajas de pintura. Me manché de oleo, carboncillo, tinta y barro…

En el final de mis estudios, supe que la libertad te da el arte no me llenaba del todo si no podía dotarla de un cierto orden. Como cuando era niña y disfrutaba tanto del momento creativo, como el de colocar por perfecta gama cromática mi caja de ceras.  Así escogí el Diseño como medio para desarrollar mi creatividad. Cambié óleos por pantones y pinceles por rotuladores, reglas y acetatos. Pero todas estas herramientas no fueron más que el preámbulo de la más potente de todas y que me ha acompañado desde entonces: El Mac.

Me confieso “Mac adicta,” usuaria fiel en el plano personal y sobre todo profesional. Gracias a un Mac llevo veinte años dedicada a diseñar, maquetar, retocar, en definitiva a comunicar. Últimamente mi Mac me ha llevado a completar mi trayectoria en el mundo de la web 2.0 a la que me acerco a presentar mis trabajos, mis escritos, mis diy, mis inquietudes, mi pequeño Maremoto. Sé cómo ha comenzado esto, pero no cómo va a terminar. Será como dice la teoría del caos:

“donde el aleteo de una mariposa me lleve”. ¿Quieres venir conmigo?

Mar Delgado