Todos somos de bar

Todos somos de bar

La pasada primavera Coca Cola lanzó la campaña “Benditos bares” hasta final de verano para apoyar al sector de los bares y la hostelería en general, que están sufriendo mucho a consecuencia de la crisis. El enfoque fue todo un acierto ya que, los spots y anuncios tenían un estilo cercano, familiar, de esos que te tocan la fibra, con el que todos nos sentimos identificados. Y es que, como dice el eslógan : “Todos somos de bar”.

El plan de la multinacional era relanzar la campaña de nuevo esta primavera, ya que los resultados fueron bastante satisfactorios. Pero hace unas noches leí esta noticia: “Coca-Cola paraliza la campaña de publicidad ‘Benditos bares’ a la espera de resolver la crisis del ERE”

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Mientras leía la noticia me ha llegado un mensaje de whatsapp del Bellini Café, mi bar favorito. Era viernes y Paula, el alma del local, acostumbra a enviar mensajes a los clientes-amigos con los  planes del finde: Conciertos, fiestas, partidos de futbol… No siempre acudo, pero me encanta que lo haga!!.

Paula y yo

Paula y yo (más…)

El lado femenino

El lado femenino

Jared Leto ha sido el flamante ganador del Oscar a actor de reparto este año. He de reconocer que ando un poco perdida con la trayectoria profesional del personaje, de hecho al verlo en la gala recogiendo la estatuilla, pensé que no lo conocía de nada, que era un actor nobel, últimamente aparecen más de los que mi disco duro es capaz de almacenar.

Jared Leto_Oscar

Rápidamente, busqué en la aplicación IMDb® del móvil (¡bendita App! de cuántos atolladeros de la memoria del tipo “¿cómo se llama esa rubia que salía con tal actor en tal película? nos habrá podido sacar en cenas y reuniones) y veo que Leto, además de músico, es un actor más que consagrado, y que, de hecho, he visto ya algunas de las películas en las que aparece: El señor de la guerra, La habitación del pánico, La delgada línea roja… (más…)

Osos, negocio y amor

Osos, negocio y amor

Entraba yo la otra tarde en el un conocido “gran almacén” cuando me topé con un expositor repleto de osos de peluche. Osos pequeños, medianos….gigantes, osos de todos los colores. Seguramente procedían del stock sobrante del día de San Valentín porque algunos de ellos abrazaban, llenos de amor,  un corazón con el texto “love”. Continué mi camino hacia mis compras, pero no pude evitar seguir pensando en los osos.

la foto 2

Recordé una anécdota que leí  sobre Theodore Roosevelt. En 1901, estando el presidente invitado en una cacería, había expresado su interés por hacerse con el preciado trofeo de un oso. Después de un primer día infructuoso, en la segunda jornada de caza fue tanto el empeño por parte de los anfitriones por agradarle, que reunieron una partida de numerosos jinetes, perros, e incluso reporteros para inmortalizar el momento. Al fin avistaron un oso viejo y se abalanzaron sobre él con tal ahínco que cuando Roosevelt llego al lugar se encontró al oso inconsciente, amarrado a un árbol, y en tan mal estado por las embestidas de los perros que se negó a disparar por considerarlo antideportivo. (más…)