El cliente perfecto

El cliente perfecto

Para un autónomo dedicado a trabajo creativo encontrar el cliente perfecto no es fácil prueba de ello es la cantidad de post y chistes que circulan por internet sobre malos clientes y las dificultades para lidiar con ellos. Como soy una persona positiva me planteo el caso al contrario y me hago las siguientes preguntas: “¿existe el cliente perfecto?” “¿cómo lo puedo reconocer?. Antes de comenzar he de decir que por suerte tengo clientes y debo aclarar como hacen en las películas de clase B de las sobremesas de los sábados que esta historia no está basada en hechos reales y que cualquier parecido con la realidad será fruto de la coincidencia.

1.- ¿Será una Gran Empresa el cliente perfecto?

Seguro que muchos de los creativos que se lanzan a emprender por su cuenta han estado trabajando para una empresa como empleado. Si tienes suerte y la relación se cierra cordialmente a lo mejor tu ex empresa decide seguir contando con tus servicios como free-lance. Las ventajas de este tipo de cliente son muchas: conoces el producto, conoces a los empleados ( la persona de contacto puede ser incluso un antiguo compañero tuyo), conoces la estructura de la empresa, el organigrama y flujos de trabajo, y lo que es más importante conoces su solvencia lo que te dará una seguridad a la hora de cobrar tu trabajo. La grandes empresas suelen respetar sus horarios de trabajo así que seguramente no tendrás noticias de ellos en los días de fiestas y fines de semana, pero si te llaman a las 9 de la mañana de un martes quizás no entiendan que en ese momento no estés frente al ordenador trabajando para ellos. Las grandes empresas son también poco ágiles y poco dadas a la improvisación o cambios en sus procedimientos, esto puede jugar a favor tuyo porque si les gusta tu trabajo contarán contigo muchos años, pero también es bastante probable que te toque ajustarte a formas de pago “establecidas” para todos los proveedores (pagos aplazados, pagarés etc.) que con seguridad no van a ser las perfectoes para ti. En mi opinión una Gran Empresa es un buen cliente pero no es el cliente perfecto.el cliente perfecto_1_maremotobymardelgado

2.- ¿Será el cliente perfecto una Pyme?

Las pequeñas o medianas empresas son el motor de este país, las hay de todos tipos, desde comercios, hostelería, servicios etc. Suelen tener pocos empleados y seguramente no tengan un departamento dedicado a la comunicación, como mucho una persona encargada de las compras, por eso lo más seguro es que tu interlocutor directo sea el jefe de la empresa. Esto es muy bueno si llegas a conseguir entenderte con él o ella, si respeta tu trabajo y te deja tu parcela de autonomía y creatividad para formar un buen equipo de trabajo. Lo malo es que lo más probable es que una pyme no tenga asignado un presupuesto fijo para los servicios que tú le puedas ofrecer y será una relación intermitente. Ahora un logotipo o imagen corporativa, en unos meses un flyer o folleto y después…nada. El típico caso de “sólo me acuerdo de santa Bárbara cuando truena”. Lo perfecto es intentar estudiar bien las características y necesidades del cliente y buscar algún servicio recurrente que les puedas ofrecer para que el contacto no se rompa, pero es difícil. El cliente mediano seguramente aceptará mejor tus formas de pago, respetará la mayoría de las veces tus tiempo de descanso, pero te llamará sólo cuando te necesite. En mi opinión una Pyme es también un buen cliente pero no es el cliente perfecto.

el cliente perfecto_2_maremotobymardelgado 3.- ¿Será otro profesional independiente el cliente perfecto?

Eres autónomo y como tal seguro que en el curso de tu vida profesional acabas contactando con otros autónomos. “Dios los cría y ellos se juntan”. A priori este puede parecer el cliente perfecto. Vas a sentir que te entiende mejor que ningún otro porque, como tu, está ilusionado por su proyecto y como tú es capaz (o se ve obligado que es peor) de echar horas y horas a su negocio. El autónomo no tiene días libres, y es probable que piense que tu tampoco los tienes contactándote entre horas o los fines de semana. El autónomo a veces vive en una pequeña montaña rusa emocional en las que unos días se siente libre y feliz por ser su propio jefe y otros se siente esclavo y desgraciado por lo mismo… este puede ser un buen cliente pero ojo si sabemos mantenernos en nuestro lugar y aclarar que entiendes sus problemas pero son suyos y tu labor no es ser su asesor o su coach, tu labor es trabajar en aquello para lo que te ha contratado. Ojo también a las peticiones de descuentos sobre tu tarifa o a los pagos en “especie”, algunas veces puedes caer en la tentación de permitir que te pague con su propio trabajo: “tu me haces la imagen e la empresa y yo te hago….” salvo que volvamos a la sociedad del trueque nunca debemos aceptar ese tipo de trato. En mi opinión un autónomo es buen cliente pero no es el cliente perfecto.

el cliente perfecto_4_maremotobymardelgado4.- ¿Será un familiar o amigo el cliente perfecto?

Aquí empiezo diciendo del tirón lo que todos estamos pensando: Desde luego que No. Parece un tópico pero es una verdad como una casa que hay que huir de este tipo de clientes siempre que nos sea posible. Y no digo que no haya que colaborar con un hermano o un buen amigo que comienza un negocio y te pide que le hagas un logotipo, o unas tarjetas, porque decirle que no te hará sentir mal seguro. Pero en este caso hay que sopesar seriamente la idea del trabajo desinteresado pero marcando claros límites para que no se te escape de las manos la cosa. Por contrapartida seguro que este trabajo y el boca a bocoa puede traerte otros clientes futuros.

5.- ¿Será una ONG el cliente perfecto?

Si te sientes bien colaborando con otros, dedicar algunas horas de tu tiempo a causas sociales puede ser buena idea, compartir conocimientos y aportar valor hace que nos sintamos bien pero las causas sin ánimo de lucro son lo contrario a tu proyecto porque lógicamente el ánimo de lucro debe ser tu objetivo. Trabajar por amor al arte colaborando con alguna causa benéfica es bueno si esto no nos desvía de nuestros objetivos pero en mi opinión este no es un cliente y mucho menos es el cliente perfecto.

el cliente perfecto_3_maremotobymardelgadoAhora estarás pensando que visto lo visto que no existe el cliente perfecto de la misma manera que no existe la pareja perfecta. El que un cliente sea bueno no dependerá sólo de sus características sino de cómo se ajuste a los servicios que ofrecemos y como reconozca el valor que aportamos a su negocio. Por eso mismo creo que sí hay un cliente perfecto para cada uno de nosotros y está mucho más cerca de lo nos imaginamos.

El cliente perfecto eres tú

Es muy difícil cuando estamos preocupados por buscar, atender y cobrar a otros volcarnos en nosotros mismos como clientes. Pero yo estoy convencida de hay que encontrar el tiempo para ello porque somos “nuestro cliente perfecto”. A menudo aplazamos el trabajo en nuestra web, desatendemos nuestro blog o descuidamos nuestra propia promoción, o nuestra propia imagen de marca. Pensamos que no tenemos tiempo y que además es un trabajo que no está pagado “en casa de herrero cuchara de palo”. Mal hecho, hay esforzarse por buscar esos momentos porque nos sentiremos muy recompensados. Tú eres el cliente perfecto el que mejor te paga, nadie como tu va a valorar tu trabajo, va a aprovechar la formación a la que le dediques horas y va vender los servicios que ofreces. Tú eres el cliente perfecto y del tiempo que tardes den darte cuenta de ello dependerá tu crecimiento como profesional y como persona.

el cliente perfecto_6_maremotobymardelgado

 

Nota: Las imágenes de este post diseñadas a partir de vectores libres de Freepik

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *